La mayoría de los niños jugábamos interminables partidos de fútbol , y si no disponíamos de un balón , realizamos pelotas con trozos de papel envueltos en bolsas de plástico.
Las niñas con sus juegos de cuerdas y gomas se quedaban en una pequeña parte de la zona de recreo, para no ser lesionadas por algún contratiempo con los jugadores de fútbol. A mi me encantaba jugar con todos los demás niños al fútbol y otros juegos, pero he de reconocer que junto a las niñas se veían cosas más interesantes. Sobre todo a las gomas, un curioso juego que consistía en saltar y a la vez enrollarse y desenrrollarse unas finas gomas entre las piernas, que a su vez tenían otras dos niñas sujetas por los tobillos. Este, junto a los saltos a la cuerda eran un interesante pasatiempo, sobre todo para ir conociendo las más íntimas prendas femeninas y su anatomía.
Los juegos que realizábamos en nuestra calle, después del cole, solían ser más originales.
El beli-va se jugaba con una paleta echa de madera al estilo de una de pin-pon, pero algo más grande y un pequeño trozo de escoba de madera de 12 0 13 cm. con las dos puntas afiladas servía como beli para que después de golpearlo con la paleta lanzarlo lo más lejos posible. El juego comenzaba con dos equipos, el que lanzaba y el que debía de intentar coger en el aire el beli. Se gritaba beli y el equipo contrario debía de responder va, algo curioso y gracioso era que si el equipo contrario contestaba algo distinto a va, como vac, vaca, ect, y tirabas también quedabas eliminado. De donde había quedado el beli se comenzaba y se pegaba un golpe de pala en la punta con objeto de levantarlo con una trayectoria vertical y cuando estaba en el punto más alto, le pegabas un golpe de pala bien fuerte con tal de enviarlo lo más lejos posible y así durante tres intentos. Para apuntarse el mayor número posible de pasos hasta la base de lanzamiento, ya que el ganador es el que acumulaba más pasos. Una vez que se habían realizado los tres paletazos con éxito, y nadie te había cogido el beli por el aire , ya que de ser así estabas eliminado, se pedían "x" pasos, intentando dar un buen cálculo ya que si el equipo contrario consideraba que eran menos podía exigir que los contases y de no ser los mismos o más también eras eliminado con todo el equipo.
Este juego, según me he informado hoy día, aparece en grabados de la antigua Grecia y era natural de la localidad catalana de Amposta.
Continuará...
Las niñas con sus juegos de cuerdas y gomas se quedaban en una pequeña parte de la zona de recreo, para no ser lesionadas por algún contratiempo con los jugadores de fútbol. A mi me encantaba jugar con todos los demás niños al fútbol y otros juegos, pero he de reconocer que junto a las niñas se veían cosas más interesantes. Sobre todo a las gomas, un curioso juego que consistía en saltar y a la vez enrollarse y desenrrollarse unas finas gomas entre las piernas, que a su vez tenían otras dos niñas sujetas por los tobillos. Este, junto a los saltos a la cuerda eran un interesante pasatiempo, sobre todo para ir conociendo las más íntimas prendas femeninas y su anatomía.
Los juegos que realizábamos en nuestra calle, después del cole, solían ser más originales.
El beli-va se jugaba con una paleta echa de madera al estilo de una de pin-pon, pero algo más grande y un pequeño trozo de escoba de madera de 12 0 13 cm. con las dos puntas afiladas servía como beli para que después de golpearlo con la paleta lanzarlo lo más lejos posible. El juego comenzaba con dos equipos, el que lanzaba y el que debía de intentar coger en el aire el beli. Se gritaba beli y el equipo contrario debía de responder va, algo curioso y gracioso era que si el equipo contrario contestaba algo distinto a va, como vac, vaca, ect, y tirabas también quedabas eliminado. De donde había quedado el beli se comenzaba y se pegaba un golpe de pala en la punta con objeto de levantarlo con una trayectoria vertical y cuando estaba en el punto más alto, le pegabas un golpe de pala bien fuerte con tal de enviarlo lo más lejos posible y así durante tres intentos. Para apuntarse el mayor número posible de pasos hasta la base de lanzamiento, ya que el ganador es el que acumulaba más pasos. Una vez que se habían realizado los tres paletazos con éxito, y nadie te había cogido el beli por el aire , ya que de ser así estabas eliminado, se pedían "x" pasos, intentando dar un buen cálculo ya que si el equipo contrario consideraba que eran menos podía exigir que los contases y de no ser los mismos o más también eras eliminado con todo el equipo.
Este juego, según me he informado hoy día, aparece en grabados de la antigua Grecia y era natural de la localidad catalana de Amposta.
Continuará...
Gran juego infantil el beliva, dos palos y mucha imaginacion.
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