Una de las cosas que más nos gustaba era la de poner motes a cualquiera, ya fuesen vecinos, amigos y sobre todo a los enemigos. El mio era, más bien eran varios, Mongol, Mackuin y Cojonudo, este lo nombraban muy a menudo en plan burla, acompañado de este simpático estribillo:
-Si tienes un hijo cojo le haces un nudo y será un hijo cojonudo.
Aunque reconozco que en aquella época no me hacía ninguna gracia.
-Si tienes un hijo cojo le haces un nudo y será un hijo cojonudo.
Aunque reconozco que en aquella época no me hacía ninguna gracia.